La papelera cotizada Miquel y Costas ha anunciado el lanzamiento de su nuevo plan inversor trienal para el periodo 2027-2029, dotado con un presupuesto de 130 millones de euros.
El programa estratégico, comunicado coincidiendo con la celebración de su Junta General de Accionistas, tiene como objetivos prioritarios el impulso de la sostenibilidad industrial, la innovación en procesos productivos y la contención de los costes operativos en un entorno macroeconómico complejo.
Distribución del presupuesto y mejoras industriales
La dotación financiera del plan se articula en cuatro grandes partidas para transformar las capacidades del grupo. La inversión principal, que asciende a 47 millones de euros, se destinará de forma directa a mejoras tecnológicas en los procesos de producción, con especial foco en sus plantas de Barcelona y Tortosa. Por su parte, la renovación y modernización general de las infraestructuras productivas recibirá 33 millones de euros.
Los 50 millones restantes contemplados en la hoja de ruta del grupo papelero se repartirán entre los desafíos de la transición energética y la digitalización de la cadena: se reservan 30 millones de euros para proyectos medioambientales vinculados a la descarbonización y la economía circular —donde se proyecta la instalación de dos plantas de biomasa—, mientras que una partida de 20 millones se centrará en la automatización de procesos internos.
Flexibilidad corporativa y ampliación de capital liberada
Paralelamente, la Junta General de Accionistas ha dado luz verde a una reorganización de su balance diseñada para dotar de mayor atractivo y liquidez al valor en el mercado secundario. Los socios han aprobado una reducción de capital mediante la amortización de acciones propias en autocartera, sucedida inmediatamente por una ampliación de capital liberada por importe de 15 millones de euros con cargo a reservas de libre disposición de la sociedad.
En el plano institucional, la cúpula de la empresa, que preside Jordi Mercader Barata, ha certificado el relevo en el consejo de administración de EDM, el histórico fundador de la gestora de fondos de inversión y grandes patrimonios EDM, quien abandona el máximo órgano de gobernanza de Miquel y Costas después de tres décadas de permanencia.
Su plaza será ocupada por Victoria-Montserrat Lacasa, que ya era secretaria no consejera del grupo y directora de la asesoría jurídica, posiciones que seguirá ocupando ahora como nueva consejera ejecutiva.
Resultados financieros y accionariado de Miquel y Costas
Miquel y Costas alcanzó el pasado año una facturación de 313,84 millones de euros (+1,5%), con un ebitda de 75,34 millones de euros (-5,8%) y un beneficio neto de 45,07 millones (-7,4%). El grupo, que cuenta con una plantilla de 920 trabajadores, mantiene un fuerte perfil exportador al dirigir el 87% de sus ventas al mercado exterior, con presencia comercial en más de 130 países.
El accionariado de la papelera catalana continúa bajo la familia Mercader (que controla el 18,169% del capital y está encabezada por el presidente Jordi Mercader Barata y su padre y ex presidente de la compañía Jordi Mercader Miró); flanqueada por dos ramas familiares históricas descendientes de los fundadores (los Miquel Vacarisas con un 12,41% y Álvaro de la Serna con el 7,637%); otros apellidos tradicionales vinculados al grupo por compras del pasado, como los Payá; inversores sólidos como los Domínguez, dueños de Mayoral, con el 14,65%; firmas de fondos value como Azvalor (Álvaro Guzmán de Lázaro) con el 3,18%; Cobas Asset Management (Francisco García Paramés), que ha aflorado un 3,013 a principios del pasado mes de mayo; y Magallanes Value Investors, que tradicionalmente invierte en la papelera catalana a través de sus fondos; así como la gestora de activos holandesa Insinger de Beaufort Asset Management, con el 4,39%.
